El silencio compartido es, a veces, la forma más honda de acompañar el dolor. Así lo vivimos en el Colegio Mayor Alcalá al reunirnos como comunidad educativa para guardar un minuto de silencio y oración por las víctimas del trágico accidente ferroviario ocurrido el miércoles 28 de octubre en Toledo.
Con las banderas del Mayor a media asta, en el marco de los días de luto oficial decretados por el Gobierno de España, detuvimos el ritmo cotidiano para hacer memoria de quienes perdieron la vida y unirnos al dolor de sus familias.
Con el corazón aún encogido por la desgracia, encomendamos a las víctimas al Señor y pedimos consuelo y esperanza para sus seres queridos, así como la pronta recuperación de los heridos.
Como colegio mayor claretiano, creemos que educar también es aprender a detenerse ante el sufrimiento de los demás y responder desde la fe y la solidaridad. Así lo hicimos también el pasado mes de enero, con el minuto de silencio por el accidente de Adamuz.
Desde este colegio mayor en Madrid renovamos nuestra cercanía con todas las personas afectadas y nuestra oración por quienes han perdido la vida.

