La Navidad es tiempo de encuentro, de memoria compartida y de renovar el sentido profundo de la vida comunitaria que da forma a nuestro proyecto educativo. Así la vivimos en la Celebración Navidad Colegio Mayor Alcalá, un camino que se fue construyendo a lo largo de varias semanas y que nos permitió preparar el corazón y los espacios para acoger juntos el misterio de la Encarnación.
Este recorrido comenzó con un gesto sencillo y creativo: la elección de la felicitación navideña que este año llegará a familias, amigos y colaboradores del Mayor. A través del concurso de postales impulsado por la Comisión de Pastoral, los colegiales pudieron expresar con libertad su mirada sobre la Navidad. El diseño ganador, obra de Daniel Corzo, une el portal de Belén con la fachada de nuestro Colegio Mayor, recordándonos que Dios nace también en lo cotidiano. El premio, una cesta de comercio justo elaborada por Proclade Fundación, subrayó el vínculo entre fe, solidaridad y compromiso social que caracteriza esta Celebración Navidad Colegio Mayor Alcalá.
El domingo 30 de noviembre dimos un paso más al transformar el Colegio en clave navideña. Compartimos un café, repartimos tareas y, entre villancicos y dulces, colocamos el árbol y el belén. Tras la Eucaristía de la tarde, la bendición del belén a cargo del P. Luis CMF dio sentido a ese trabajo compartido, anticipando la alegría del nacimiento de Jesús que pronto celebraríamos con nuestras familias.
El centro de esta Celebración Navidad Colegio Mayor Alcalá llegó con la Eucaristía del Acto Oficial, celebrada el viernes 12 de diciembre. Presidida por el P. Luis Manuel Suárez CMF, nos invitó a vivir el Adviento desde la fe, la esperanza y la caridad. La adoración al Niño Jesús fue un gesto especialmente significativo, expresión de que el verdadero sentido de la Navidad se encuentra en el misterio de Dios que se hace cercano. La aportación del Coro del Colegio Mayor acompañó la liturgia con profundidad y cuidado.
Tras la Eucaristía, la comunidad se reunió en torno a la mesa para compartir la Cena de Navidad. Fue una noche marcada por la fraternidad, el agradecimiento y la cercanía, con el saludo personal del equipo directivo y la comunidad claretiana a cada colegial. El brindis y el tradicional amigo invisible, organizado por la Comisión de Convivencia, cerraron la velada entre risas y regalos, recordándonos que el Colegio Mayor Alcalá es, también en Navidad, un hogar compartido.
