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Apertura del 50 aniversario

El pasado lunes 8 de febrero, durante la hora de Fe y Vida, el grupo de colegiales del CMU Alcalá junto con el grupo de colegialas del CMU Mara tuvimos la oportunidad de compartir una experiencia con alguien especial. Su nombre es Vicente R. y no es el típico conferenciante con una trayectoria profesional impecable, o con una empresa que factura millones al año, sino que él vio como de un día para otro se puede perder todo.

Vicente es licenciado en Geografía e Historia por la Universidad Complutense, nacido en Lavapiés, pasó el resto de su vida hasta nuestros días en el acomodado barrio de Mirasierra. Como el mismo contó, nunca le falto de nada, criado en una familia de tres miembros, él era hijo único. Tras fallecer su padre se quedaron solos su madre y él, pero dada la soledad que sufría su madre, ésta entró en depresión que la fue degenerando poco a poco hasta la muerte. Tras fallecer su madre, Vicente se encuentra en una situación de soledad, pero cuenta con su casa y una cuantía de dinero procedente de sus padres. Su mundo es la historia, aparte de tener un blog, escribió un libro, y se dedicaba a las antigüedades. Pero un día hacienda le reclama una cuantía de impuestos, los cuales el por desconocimiento no había abonado, y aquí empezó su calvario: le embargaron la casa y las cuentas corrientes hasta dejarlo en la ruina.

Tras 30 días viviendo en la calle, conoció el albergue Santa María de la Paz, un hogar donde ha vivido hasta ahora, donde cada día tiene sus cinco comidas diarias, su habitación y su baño, y una gran cantidad de talleres dónde poder evadirse de los problemas cotidianos.

La labor que realizan en este albergue todos los voluntarios (médicos, enfermeras…) y los hermanos hospitalarios de San Juan de Dios es inmensa, dedican su vida completa a los residentes, entregando una ayuda plena con la que se les devuelve el ambiente de hogar que se respira allí. Como dijo el hermano Juan Antonio, director del centro, esta dedicación no es un trabajo de 8 horas, es su vida, la dedicación completa a los que no tienen nada.